...... a Argel, el siamés que nos
dio un montón de cariño y compañía durante 16 años!!!
Recuerdos de mi hermano, encima de sus
piernas cuando estudiaba durante largas, largas horas.
De mi madre cuando la perseguía, fuera
donde fuera, día a día, durante sus quehaceres y acostado en su regazo mientras
hacía sus vestiditos para niños.
De mi padre, acurrucado entre sus
piernas mientras descansaba en el sofá tras una larga jornada de trabajo.
Y...... de mí....... haciéndole cantidad
de 'perrerías', jugando..... qué podía esperar de la menor de la familia? No
puedo olvidar el primer día que me mostró su confianza, se abrazó a mi cuello y
metió su cabeza, acariciando la mía y ronroneando....... un escalofrío recorrió
mi cuerpo.......
Todo un felino, todo un carácter, todo
dulzura y sosiego........